Productor Digital vs. Siglo XXI

Producción Audiovisual

Es indiscutible que el quehacer del productor digital, antes mejor entendido como productor audiovisual, ha cambiado drásticamente entrado el siglo XXI. La presencia cada vez mayor de tecnologías de producción y distribución ha contribuido a acelerar y dar ritmo vertiginoso a procesos de producción digital que ahora, a diferencia de sus antecesores, se distinguen por ser inacabados y mantener un sesgo evolutivo.

Este sesgo de carácter “evolutivo” ha complejizado la producción digital a través de proyectos más extensos que demandan mayor calidad en el diseño de producción. Calidad que solamente es posible mediante procesos de diseño iterativos, en los que por la complejidad de elementos inmiscuidos, se vuelve necesaria la resolución sucesiva de problemáticas que surgen por la integración de factores que se van sumando durante el proceso. La iteración se vuelve entonces un mecanismo perfectible, pensado estratégicamente con la finalidad de pulir y actualizar, por medio de aproximaciones sucesivas, las posibles soluciones productivas.

Los procesos productivos propios de este tipo de proyectos son múltiples, diferenciados y simultáneos; no apuntan en su conjunto a la producción de productos digitales, sino de experiencias para el usuario. Mismas que demandan mayor capacidad del productor como compositor de entornos experienciales.

Luego entonces, bajo este panorama el productor digital se ha visto en la necesidad de reconfigurar su quehacer productivo en función de las tecnologías de comunicación y sus dinámicas sociales, las cuales no tienen precedente en el antiguo ámbito audiovisual. Se han vuelto herramientas del productor, recursos de los cuales dispone y que son fundamentales a la hora de diseñar sus proyectos.

No obstante, todo este ambiente caótico de grandes cambios parece tan dinámico que no terminamos por entender hacia dónde marcha el asunto. Los centros de educación superior no se encuentran por lo regular a la altura de las circunstancias en términos académicos. Para “cubrir” sus deficiencias conceptuales, focalizan su labor en convertir a la tecnología en el centro de atracción de la licenciatura, aunque resulte contraproducente ya que esta no cede, inmersa en su mecánica de planificada obsolescencia.

Es difícil imaginar que la mayoría de los productores  audiovisuales formados en el presente estén realmente capacitados para hacer frente a la realidad que plantea la segunda década del S. XXI. Por ello no puedo evitar insistir en que la tecnología es solamente una herramienta, la cual no sirve en absoluto si no se tiene una conciencia del entorno y la creatividad necesaria para resolver las problemáticas del diario acontecer. En definitiva, es recomendable como productor digital poner más énfasis en el pensar que en el hacer para salir bien librados del escenario productivo actual. ¿Ustedes qué opinan?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s